La burocracia frena la ayuda: negativa del Concejo de Montería deja en vilo a 40.000 familias afectadas por inundaciones
Montería (Colombia) - Una comisión del Concejo de Montería rechazó un proyecto de acuerdo que buscaba agilizar la reasignación de recursos presupuestales para atender a más de 40.000 familias afectadas por las graves inundaciones que azotan la ciudad desde hace semanas. La decisión, adoptada en votación cerrada, ha generado malestar entre las comunidades damnificadas que permanecen en albergues temporales a la espera de una respuesta humanitaria más rápida.
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La iniciativa, presentada por la Alcaldía de Montería, proponía otorgar facultades transitorias a la administración municipal durante los próximos seis meses para flexibilizar los trámites de traslado de partidas presupuestarias. Según explicaron fuentes oficiales, el proyecto no implicaba la creación de nuevos impuestos ni endeudamiento, sino que pretendía reducir los tiempos de respuesta burocráticos —que en condiciones ordinarias pueden demorar hasta diez días— para destinar los recursos de forma inmediata a alimentación, alojamientos temporales, saneamiento básico y recuperación del servicio educativo en las zonas más afectadas.
Sin embargo, en la sesión de la Comisión de Presupuesto celebrada en las últimas horas, la propuesta fue hundida con cuatro votos en contra y tres a favor. Los concejales Trino Hoyos, Emery Hernández, Juan Vargas y Anyi Pacheco votaron negativamente, mientras que Carlos Verbel, Beto Payares y Julio Hoyos respaldaron la medida. Fuentes del cabildo municipal indicaron que no hubo un debate extenso antes de la votación, lo que ha intensificado las críticas en sectores sociales.

Consecuencias humanitarias
La decisión se produce en medio de una emergencia declarada que mantiene a miles de familias fuera de sus hogares en las comunas 1 y 2 de la zona urbana, así como en corregimientos rurales como Las Palomas, Guasimal, Loma Verde y Pueblo Bujo. Actualmente, numerosas familias permanecen en alojamientos temporales con necesidades urgentes de asistencia sanitaria, alimentos y apoyo psicológico.
Organizaciones sociales y voceros comunitarios advierten que el retraso en la disponibilidad de recursos podría agravar las condiciones de vida de los damnificados, especialmente de niños y adultos mayores, que son los más vulnerables a enfermedades transmitidas por el agua estancada y la falta de condiciones sanitarias adecuadas. "La emergencia no entiende de trámites. Cada día que pasa sin una respuesta ágil, se profundiza la crisis humanitaria", señalaron líderes comunales de la zona rural.
Mientras 40.000 familias duermen en albergues, cuatro concejales de Montería duermen tranquilos después de negar la agilización de recursos. La indolencia tiene nombre y apellido. #ConcejoContraLosDamnificados@monterialcaldia @kerguelenhugohttps://t.co/U1L3cCdl5P
— Luis Cabezas (@InteligenciaLLC) February 16, 2026
Responsabilidades políticas
La administración municipal, encabezada por el alcalde Hugo Kerguelén, insistió en que el proyecto se ajustaba plenamente a la Constitución y a la jurisprudencia del Tribunal Administrativo de Córdoba, y que la negativa del Concejo no solo frena la atención inmediata, sino que envía un mensaje de desamparo a las comunidades afectadas.
Hasta el momento, los concejales que votaron en contra no han emitido declaraciones públicas explicando su posición. Sin embargo, fuentes del Concejo indicaron que algunos argumentaron la necesidad de un análisis más profundo de las facultades solicitadas, pese a la situación de calamidad.
Con el proyecto archivado en comisión, las opciones para destinar recursos de manera expedita a la emergencia se reducen significativamente. Aunque existe la posibilidad de que la iniciativa sea reconsiderada en el pleno del Concejo, los tiempos legislativos ordinarios podrían prolongar aún más la espera para las más de 40.000 familias que hoy enfrentan una de las peores crisis invernales que haya afrontado Montería en los últimos años.
La comunidad damnificada, mientras tanto, continúa a la espera de soluciones concretas en medio de la incertidumbre y el temor a que la lentitud administrativa se traduzca en más días de sufrimiento en albergues improvisados y con recursos limitados.
