Tensión en el Golfo

Tensión en el Golfo

Golfo Pérsico – 26 de marzo de 2026

Tensión en el Golfo: un desembarco en Jark enfrentaría a los marines con densas defensas iraníes y un alto coste potencial

El incremento de la presencia militar estadounidense en el golfo Pérsico y las repetidas advertencias de las autoridades iraníes han reavivado los análisis sobre la posibilidad de una operación anfibia contra la isla de Jark, el principal terminal petrolero de Irán. Aunque la Casa Blanca insiste en que no ha tomado ninguna decisión, movimientos de fuerzas y documentos de planeamiento militar conocidos permiten esbozar un escenario de combate cuyos costes, según expertos consultados, podrían ser elevados para los infantes de marina en caso de materializarse.

Fuerzas desplegadas en la región

Imágenes satelitales y avisos a la navegación confirmaron en las últimas semanas el despliegue del grupo anfibio liderado por el USS Tripoli (LHA-7), un buque de asalto de la clase America, que transporta a más de 2.000 marines de la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines, junto con aviones F-35B Lightning II de despegue vertical, helicópteros CH-53E y convertiplanos MV-22 Osprey. A este contingente se suman destructores de la clase Arleigh Burke y buques de apoyo logístico, según los partes oficiales del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).

En la otra orilla, Irán ha reforzado sus defensas en Jark y en la costa cercana. La agencia oficial IRNA ha difundido imágenes de sistemas de defensa aérea de corto alcance como el misil HQ-7 (versión china del Crotale) y cañones antiaéreos, así como ejercicios de la Guardia Revolucionaria que incluyen el despliegue de misiles antibuque de tipo Nasr y Qader. Analistas de la Fundación Jamestown han señalado que la isla cuenta con posiciones fortificadas, campos de minas y baterías de cohetes de 122 mm con capacidad para batir las playas.

Cálculo del potencial de fuego

Cualquier intento de desembarco se enfrentaría a una densa cortina de fuego. Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) sobre las fuerzas iraníes estima que una unidad de infantería de marina de la Guardia Revolucionaria desplegada en defensa de una isla puede contar con una dotación de entre 150 y 200 cartuchos por fusil. Para una fuerza defensora de unos 1.500 efectivos –cifra considerada plausible por los informes de inteligencia abierta–, ello equivaldría a un potencial de hasta 300.000 disparos de armas ligeras, a los que se añadirían morteros de 60 y 81 mm, cañones sin retroceso y fuego de artillería desde el continente, situado a apenas 25 kilómetros.

No obstante, los expertos en operaciones anfibias subrayan que el volumen bruto de fuego no se traduce directamente en bajas. Un estudio del Cuerpo de Marines de EE.UU. sobre combates en Irak y Afganistán indicó que la tasa de impactos en enfrentamientos con fuego de fusilería ronda el 0,5‑1,5 %, muy por debajo de la teoría. Aplicando ese porcentaje a los 300.000 disparos, se obtendrían entre 1.500 y 4.500 impactos, una cifra que, de materializarse, podría causar bajas significativas entre los asaltantes. La diferencia clave, según el analista Michael O’Hanlon de la Brookings Institution, es que “una fuerza desembarcada cuenta con blindaje, cobertura aérea cercana y capacidad de evacuación, factores que reducen drásticamente la letalidad del fuego enemigo”.

La amenaza asimétrica iraní

Más allá de la potencia de fuego directo, Irán ha desarrollado una amplia gama de sistemas asimétricos. El comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Alireza Tangsiri, declaró en una entrevista a la televisión estatal en febrero pasado que “cualquier agresión contra nuestras islas será respondida con enjambres de misiles y drones que saturarán las defensas del enemigo”. La demostración de capacidad llegó en ejercicios como “Gran Profeta 19”, donde se mostraron ataques coordinados con misiles balísticos tácticos y drones suicidas Shahed-136, cuya producción en masa ha sido confirmada por el Ministerio de Defensa iraní.

Estas capacidades condicionan cualquier cálculo. Un análisis del grupo de inteligencia privado Janes señala que la combinación de misiles de crucero costeros (como el Noor) y drones de ataque puede obligar a los buques anfibios a mantenerse a más de 200 kilómetros de distancia, alargando los tiempos de tránsito de las lanchas de desembarco y exponiéndolas al fuego enemigo.

El factor nuclear táctico: capacidad disponible, umbral no traspasado

En el debate sobre escenarios extremos, ha resurgido la pregunta sobre el posible uso de armas nucleares tácticas por parte de Estados Unidos. La actualización de la Nuclear Posture Review de 2022 contempla la modernización de la bomba B61, cuya variante B61-12 –de potencia regulable (0,3 a 340 kilotones)– ha sido certificada para su transporte en cazas F-35A. Sin embargo, la doctrina oficial reserva su empleo para “circunstancias extremas” que amenacen la supervivencia de la nación o de sus aliados, y no para operaciones tácticas convencionales.

B61-12 is an air-launched nuclear gravity bomb developed under the B61-12 Life Extension Programme (LEP) for the US Air Force.
B61-12 is an air-launched nuclear gravity bomb developed under the B61-12 Life Extension Programme (LEP) for the US Air Force.

Expertos como el exsubsecretario de Defensa para Política Nuclear, James Miller, han recordado en declaraciones a Defense News que “romper el tabú nuclear por un objetivo de valor militar limitado tendría consecuencias estratégicas desproporcionadas, incluida la reacción de otras potencias nucleares”. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha instado a “la máxima contención” y ha recordado sus compromisos en el marco del Tratado de No Proliferación.

Costes económicos y geopolíticos

Más allá del ámbito militar, una operación sobre Jark tendría efectos económicos inmediatos. La isla gestiona más del 90 % de las exportaciones petroleras iraníes, según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA). La mera incertidumbre ha llevado a que las primas de seguros marítimos en el estrecho de Ormuz se hayan incrementado un 40 % en el último mes, según fuentes de Lloyd’s List.

La comunidad internacional observa con atención. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha reiterado su llamamiento a la “máxima moderación” en el golfo Pérsico, mientras la Unión Europea mantiene contactos diplomáticos con ambas partes para evitar una escalada que consideran “catastrófica para la estabilidad regional”.

Fuentes: CENTCOM, agencia IRNA, Center for Strategic and International Studies (CSIS), Fundación Jamestown, Brookings Institution, Defense News, Lloyd’s List, Energy Information Administration (EIA), comunicados oficiales de Naciones Unidas y del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.